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----------- 31 de enero de 2.011 -----------

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 Clásica. Las imprescindibles

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AutorMensaje
Moreau
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Mensajes: 912
Fecha de inscripción: 09/02/2010
Edad: 43
Localización: Miranda de ebro

MensajeTema: Clásica. Las imprescindibles   Dom Sep 19, 2010 12:56 am

Buenas.

Como sabéis la música clásica es otra de mis grandes pasiones. Por ello me gustaría compartir con vosotros las piezas, que a mi juicio, mejor representan a la obra maestra dentro del género.

Wolgang Amadeus Mozart (1756 - 1791) El más grande compositor de la historia de la humanidad

Es algo inabarcable poder opinar en pocas palabras sobre el mayor genio que posiblemente ha dado la historia. Nos referimos a Wofgang Amadeus Mozart.

Curiosamente yo que no soy nada, pero que nada religioso y, es más, no entra dentro de mis principios ni mis ideas, soy un gran amante de la música sacra (como manifestación artística se refiere)

El Requiem de Mozart es una obra deliciosa, una verdadera obra maestra dentro del arte de la composición. Me gustaría compartir con vosotros algunos pasajes.

Requiem K-626 en Re menor:

La Misa de Réquiem en re menor, K. 626, es una obra de Wolfgang Amadeus Mozart basada en los textos latinos para el acto litúrgico católico ofrecido en las defunciones, se trata de la decimonovena y última misa escrita por Mozart. Mozart murió antes de terminarla, en 1791.

Historia:

En junio de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). Su último hijo, Franz Xaver Wolfgang, nació el 26 de julio.
Pocos días antes se presentó en su casa un desconocido, vestido de gris, que rehusó identificarse y que encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor.
Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Mozart, obsesionado con la idea de la muerte, desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por su vinculación con la francmasonería e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que éste era un mensajero del Destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Mozart al morir, consiguió terminar tan solo tres secciones con el coro y órgano completo: Introitus, Kyrie y Dies Irae. Del resto de la Secuencia sólo dejó las partes instrumentales, el coro, voces solistas y el cifrado del bajo y órgano incompletos, además de anotaciones para su discípulo Franz Xaver Süssmayr. También había indicaciones instrumentales y corales en el Domine Jesu y en el Agnus Dei. No había dejado nada escrito para el Sanctus ni el Communio. Aunque en un principio Constanze pidió al músico de la Corte Joseph Leopold Eybler que terminase el Réquiem, fue su discípulo Süssmayer quien lo acabó (siguiendo las directrices de Mozart), completando las partes faltantes de la instrumentación, agregando música en donde faltaba y componiendo íntegramente el Sanctus. Para el Communio, simplemente utilizó los temas del Introito y el Kyrie, a manera de reexposición, para darle cierta coherencia a la obra.
Una de las principales influencias de esta obra puede hallarse en el Réquiem de Michael Haydn compuesto en el año 1771 para la muerte del arzobispo de Salzburgo S. C. Schrattenbach.
Aunque al parecer se tocaron extractos del Réquiem en una misa en memoria de Mozart celebrada el 10 de diciembre de 1791, el estreno de la obra completa se produjo en Viena el 2 de enero de 1793 en un concierto en beneficio de la viuda del músico austríaco (Constanze Weber). Fue interpretado de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa del conde Walsegg, y bajo la dirección del propio conde.
Después de esta interpretación, el conde Walsseg realizó una reducción para quinteto de cuerda, pero la obra no volvió a interpretarse bajo su patrocinio.

http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%A9quiem_(Mozart)








Escena de la película Amadeus de Milos Forman donde un Mozart agonizante dicta a Salieri el Requiem.

Que lo disfrutéis
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Ronco
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MensajeTema: Re: Clásica. Las imprescindibles   Vie Sep 24, 2010 6:33 pm

No me había dado cuenta de que existía este hilo. ¡¡Gracias Moreau!!.
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